Malas noticias

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¿Es posible tener mala suerte? Es una pregunta sencilla que depende quién la conteste puede tener una respuesta totalmente diferente aunque con argumentos igualmente válidos en ambos casos. 

Yo creo que no se puede, aunque sí hay casualidades lo suficientemente grandes como para creer que así pueda ser.

Hace poco tiempo creí por fin haber encontrado una buena excusa para perder mi tristeza y comenzar a sonreir sin parar, pero igual de rápido que pareció venir se esfumó sin razón alguna.

Malas noticias al descubrir que personas en las que había puesto confianza una vez más confirmaban que no debo confiar en nadie, pues es demasiado fácil que quieran jugar con tus emociones.

Hay noticias aún peores, y aún más inesperadas, que te golpean y hunden sobre la marcha sin que seas capaz de asimilarlas; y son justamente las de ese tipo de las que hoy recibí.

Solamente 15 minutos fueron necesarios para que lo que iban a ser 2 días perfectos pasaran a ser el peor de muchos de mis días.

Una llamada telefónica puede cambiar tu semblante de forma sencilla, pero en este caso esa llamada no cambió solamente mi cara, y de hecho dudo que aún cerca de tres horas después haya podido hacerlo como debiera.

Mi acto reflejo fue intentar guardar el número remitente, aunque ello acabó en el borrado del historial de llamadas, y posteriormente quise que la última persona que consiguió hacerme sentir realmente bien supiese dicho hecho pero a cambio el resultado fue aún peor de lo que pude nunca predecir, pues justo cuando quise decirle lo que me acababa de suceder sus palabras terminaron con el trabajo de lo que nunca debí escuchar en mitad de la calle y alejado de mi hogar, y justo en ese momento cayó toda mi capacidad de ser yo.

No sé cómo estoy siendo capaz de escribir esto, aunque tampoco sé cómo conseguí llegar a mi casa a salvo.

No hay noticias más duras que aquellas que te cambian la vida para siempre, pero justamente hoy la mía lo ha hecho al parecer para siempre.

Solamente una persona sabe lo que hoy me ha sucedido, y dudo que mucha más gente lo sepa.

Gracias a toda aquella persona que haya leído ésto, y perdonad por generar intrigas vagamente necesarias, pero sentí que alguien debería leer esto para que lo que suceda con posterioridad al día de hoy no pueda coger a nadie por sorpresa.

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